Bienvenidos a Derry: algo más que payasos, monstruos y sustos

El reciente estreno de la serie basada en la novela It, de Stephen King, expande el universo del rey del terror y deja entrever una técnica narrativa fascinante. Veamos de qué se trata.



Una de las criaturas más escalofriantes de la literatura, sin duda alguna, es el payaso Pennywise. Sin embargo, su apariencia inofensiva y circense es solo una fachada, ya que, según consta en varias novelas y declaraciones del escritor estadounidense Stephen King, su forma es indescriptible y pocos son los que han visto su verdadera esencia.

Así, Eso (como llaman a la criatura los miembros del club de los perdedores en la novela de 1986) se convierte en un depredador nato que despierta cada 27 años para alimentarse del miedo de los niños y despertar en Derry un ciclo de terror que parece no tener fin.  

Con el estreno de Bienvenidos a Derry, serie dirigida por Andy Muschietti, se expande el universo de una de las novelas más aclamadas del maestro del terror.  Y es que la historia no solo trae de vuelta al temible payaso Pennywise (Bill Skarsgård), sino que además adapta partes del libro que las películas de 2017 y 2019 (podríamos incluir también la miniserie de 1990) dejaron de lado.

La serie de HBO toma como punto de referencia los interludios del libro, en los que se narran hechos que sucedieron en Derry mucho antes del enfrentamiento entre Pennywise y los perdedores, como el incendio del club Blackspot, la gran inundación y las desapariciones de niños a lo largo del tiempo.

Pero eso no es todo, pues Muschietti logró articular esta historia con diversos personajes y lugares de otras novelas de Stephen King. Por ejemplo, aparece en la serie Dick Hallorann (Chris Chalk), cuya figura y poderes son cruciales en la trama de la novela El resplandor (1977); por otro lado, se hace mención a la prisión de Shawshank, que en el universo de King es la cárcel donde transcurren los eventos de la novela corta Rita Hayworth y la redención de Shawshank, la cual fue adaptada al cine en 1994 y protagonizada por Morgan Freeman y Tim Robbins.

Un mundo en construcción

Una de las características de la literatura de King es su universo interconectado, técnica que le ha permitido configurar una mitología propia (que tiene su máxima expresión en la torre oscura) que atraviesa distintas novelas.

Por ejemplo, el pueblo de Derry no exclusivo de It, sino que también aparece en novelas como El cazador de sueños (2001), Los Tommynockers (1987), Insomnia (1994) y 22/11/63 (2011). Incluso en Insomnia, el personaje de Mike Hanlon, miembro del club de los perdedores, aparece como una de las figuras centrales de la historia, mientras que en las demás hay menciones y guiños a Pennywise.

¿Cómo es posible interconectar todas estas tramas? La técnica del worldbuilding permite precisamente crear escenarios para ubicar las historias que un determinado autor desea contar. Para ello, se necesita construir un mundo con sus propias reglas y concepciones, de modo que se convierta en un universo particular.

En el caso de King, todo gira en torno al Ka, la fuerza vital del universo que tiene como centro a la torre oscura, custodiada por doce guardianes. Pennywise, junto con otros personajes como el Rey Carmesí y Gan, buscan generar el caos y destruir las realidades.

Pero, ¡atención! Levantar un mundo literario no es cosa sencilla. Un escritor poco experimentado podría caer en la tentación de mostrar al lector todo su universo en la primera página, colocando así el mundo encima de lo sustancial en toda narración: contar una buena historia.

La técnica del worldbuilding debe pasar desapercibida, pues supone la excusa para desplegar una narración. Pensemos en Harry Potter, en el Señor de los Anillos, en Los juegos del hambre, o en tantas otras sagas que se desenvuelven en universos particulares. El mundo aparece como parte fundamental, pero jamás sobrepasa a puntos como el conflicto o la trama de la historia que desarrollan los personajes. Por tanto, un trabajo óptimo de worldbuilding es aquel que apenas se percibe. 

Comentarios

También lee...